Paciencia para Wesley Matthews

Su irregularidad empieza a desquiciar a los fans

Foto: Marquette University (CC)
Foto: Marquette University (CC)

La primera temporada de Wesley Matthews en los Dallas Mavericks está siendo un constante sube y baja. Una montaña rusa de rendimiento en la que se alternan los picos altos con los bajos en partidos incluso de la misma semana, lo cual impide al jugador enlazar una racha buena que sacie las expectativas que los fanáticos de los Mavs han puesto en él. Estos, acostumbrados a exigir el máximo a sus hombres, empiezan ya a impacientarse con el fichaje estrella del pasado verano.

Esta condición de incorporación ilustre le llegó tras la firma del contrato que le unía a la franquicia texana durante los próximos cuatro años. Según lo acordado, el escolta ingresará 70 millones de dólares al término de estas cuatro temporadas, cifra que le sitúa como el mejor pagado de la plantilla seguido por Parsons y Nowitzki. En este sentido, hay que recalcar que Wesley se vio beneficiado por la famosa marcha atrás que dio DeAndre Jordan con los Mavericks, ya que gracias a ello Matthews sumó 13 millones más a su contrato, puesto que en un principio sólo iba a ganar 57 millones.

En cualquier caso, esto contribuye evidentemente a que las expectativas puestas en él sean elevadas. Hay una corriente mundial instalada en el deporte que tiende a valorar a los jugadores de cualquier modalidad según lo que hayan costado o según lo que ganen. Algo que para mí es erróneo, ya que los que marcan el precio son el mercado y los propietarios de los clubes o franquicias; nunca los jugadores involucrados. ¿Qué culpa tiene Matthews de que le estén pagando de más? En este caso el principal y único culpable es el propietario de los Mavericks, Mark Cuban, quien infló en exceso el salario del escolta.

Por lo tanto, no podemos dejar que esta enorme cantidad de dinero que va a percibir Wes nos ciegue y no nos permita analizar cuáles son sus características reales para exigirle en relación a ellas. Ni más, ni menos. En toda su carrera en la NBA, el de Marquette ha promediado 14,3 puntos, 3,1 rebotes, 2 asistencias y 2 triples por partido a lo largo de las seis temporadas regulares en las que ha jugado (sin incluir la actual). Su participación en los Playoffs se reduce a tres años, en los que su media es de 13,7 tantos, 3,5 capturas, 1,4 pases de canasta y 1,7 triples.

Teniendo en cuenta estos datos, lo que debemos esperar de Matthews es un jugador que suponga una amenaza real desde el perímetro, con capacidad además para ayudar a cerrar el rebote y con una habilidad de anotación entorno a los 14 puntos por encuentro. Todo lo que vaya más allá será engañarnos a nosotros mismos y pedirle demasiado a él. En esta temporada, el 23 de los Mavericks registra 12,2 puntos, 2,9 rebotes, 1,9 asistencias y 2,3 triples. Es decir, no está tan lejos como podría parecer de sus estadísticas habituales y de hecho en su especialidad, los lanzamientos de tres puntos, está por encima de su promedio.

Entonces, ¿por qué recibe el escolta tantas críticas?. El principal motivo por el que sus menos creyentes están a disgusto es por su irregularidad. Wesley ha sido capaz de lo mejor y lo peor en los 54 partidos que ha jugado con los Mavs. El problema es que la más frecuente es su versión mala. En 20 enfrentamientos ni siquiera ha superado los 10 puntos y su porcentaje de acierto desde el triple es de un pobre 34,9%. Sin embargo, también ha conseguido el récord de la franquicia de lanzamientos de tres encestados en un partido (10), en el cual igualó su máxima anotación en su carrera con 36 puntos.

Quizás la causa por la que Matthews no consiga acumular una serie de buenas partidos consecutivos sea por su estado físico, el cual está aún condicionado por la grave lesión que sufrió en marzo de 2015. Por aquel entonces, Wes se rompió el tendón de Aquiles mientras vestía la camiseta de los Blazers. Pese a ello, el ímpetu y las ganas de agradar a su nueva afición hizo que el escolta estuviera disponible para el inicio de temporada, sólo siete meses después. Toda una heroicidad, ya que el periodo de baja habitual en esos casos es entre ocho y doce meses.

En lo que sí parece que está rindiendo según lo esperado es en el aspecto defensivo. Tras la marcha de Tyson Chandler, Wesley ha asumido el mando del equipo en esta faceta sin ningún inconveniente. Es el encargado de emparejarse y defender a las estrellas rivales y lo cierto es que lo está haciendo a un buen nivel. Una de las pocas estadísticas que miden esto son los robos, donde Wes ha logrado esta temporada igualar su récord con cinco.

En definitiva, si algo se le puede achacar a Wesley Matthews es su falta de consistencia en el juego. Por lo demás, no está tan lejos de su versión habitual. Sin embargo, las expectativas puestas en él son demasiado elevadas teniendo en cuenta su trayectoria y sus aptitudes. No le podemos exigir que cada noche anote 20 o más puntos ni que lidere al equipo ofensivamente. Wesley es un jugador vital para el éxito de cualquier equipo, pero no está capacitado para ser el hombre franquicia. Al margen de lo deportivo, su compromiso con la franquicia es envidiable teniendo en cuenta el poco tiempo que lleva en Dallas. Además, su química con el resto de la plantilla es perfecta, por lo que sólo debemos tener paciencia en que él y el resto de piezas engranen de manera constante la máquina de los Mavericks.

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