Fuente: mwibbels (CC)

Homenaje a Jacques Dominique Wilkins por sus 56 años

repasamos la carrera del mítico jugador de los Hawks

mwibbels CC
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El 12 de enero de 2015 cumplía años uno de los mejores jugadores del baloncesto de todos los tiempos. Jacques Dominique Wilkins cumple nada menos que 56 años. Todo aficionado del baloncesto que se precie conoce de sobra este nombre, a pesar de haber realizado su trayectoria profesional en tiempos pasados para las nuevas generaciones. Su juego deslumbró y dejó anonadada al mundo entero hace ya más de 30 años, sin embargo, sus vuelos por el aire, sus canastas y sus mates se han quedado grabados en nuestra memoria. Pero, ¿qué se puede decir de alguien que es un hito del baloncesto mundial, de alguien que se encuentra a la altura de otras leyendas de este deporte como Michael Jordan, Elgin Gay Baylor o Julius Erving?

Pues bien, comencemos por el principio. Jacques Dominique Wilkins nació el 12 de enero de 1960 en París, Francia. Fue concebido en la ciudad de la luz ya que su padre estaba destinado allí como miembro de la fuerza aérea estadounidense. Se trasladó a Dallas y Baltimore con su familia antes de asentarse definitivamente en North Carolina (Washington), donde estudió en el Washintong High School. En sus años de instituto ya apuntaba maneras como jugador, y llevó a su equipo a alcanzar un récord de 72 victorias y 2 derrotas en cuatro años. Ante la sorpresa de todos, sus años universitarios los pasó en la Universidad de Georgia hasta su año de junior, y fue aquí donde le pusieron el apodo de «The Human Highlight Film«, promediando 21.6 puntos por partido.

Aterrizó en la liga en 1982 con gran expectación por parte del público y fue seleccionado por los Utah Jazz como número 3 del draft. No obstante, Wilkins se negó a jugar en este equipo y fue traspasado a los Atlanta Hawks, donde se convirtió en la piedra angular de la franquicia. Restando sus 3 últimas temporadas en la NBA, Dominque, su anotación nunca estuvo por debajo de los 20 puntos en ningún partido. En la década de los 80, Wilkins condujo a su equipo a las 50  victorias o más durante la temporada regular en cuatro años. Durante estos años, este jugador enamoró a los espectadores con su poderío físico, su determinación y sus canastas acrobáticas. Pero este jugador no era solo físico, sino que tras cumplir 30 años su equipo reclamaba más versatilidad en su juego, y a través del esfuerzo y trabajo individual se convirtió en excelente reboteador y pasador. Pasó once años y medio en la franquicia de los Atlanta Hawks, pero en la temporada 1993-1994 fue traspasado ante la incredulidad de todos los espectadores a los Angeles Clippers a cambio de Danny Manning. Decisión por la cual fue muy criticada la directiva. En su nuevo equipo promedió 29.1 puntos en los que restó de temporada. Después de este año su contrato con el equipo angelino acaba y se convierte en uno de los agentes libres más cotizados, ante la imposibilidad de fichar por los New York Knicks decide aceptar la oferta de los Boston Celtics donde firma 17.8 puntos por partido, a pesar de convertirse en el mejor jugador de su equipo firmará sus peores promedios desde sus años de rookie. Tras esta temporada e insatisfecho por su papel en los nuevos Celtic sin Larry Bird, Kevin McHale, Robert Parish y Reggie Lewis, decide probar suerte en Europa. Firma contrato con el Panathinaikos de Atenas de la liga griega. En 1996 guía a este conjunto a la Final Four de la Euroliga y conquista el título. Volverá a América brevemente para jugar en San Antonio Spurs una temporada, en la que firmó 18.2 puntos por partido como anotador de banquillo. A la temporada siguiente (1997-1998) retorna a Europa. No obstante, en esta ocasión es para jugar en un equipo italiano, el Teamsystem. Finalmente, en la temporada 1998-1999 volverá a la NBA a jugar su última temporada como profesional junto a su hermano Gerald Wilkins en los Orlando Magic donde finalizó su carrera.

El baloncesto no ha sido justo con esta leyenda ya que a pesar de todos los logros alcanzados, jamás ha podido levantar el título más codiciado para un jugador de la NBA, el anillo de campeón. A pesar de ello, su palmarés es más que remarcable:

  • 9 veces elegido para el All-Star Game.
  • 2 veces ganador del concurso de mates.
  • Elegido en el mejor quinteto de rookies en 1983.
  • Elegido en el mejor quinteto de la liga en 1986 (7 veces más en el segundo y tercer quinteto).
  • Máximo anotador de la NBA en 1986 (30,3 puntos por partido).
  • Elegido mejor jugador de la final del Campeonato de Europa en 1996.
  • Miembro del Basketball Hall of Fame desde 2006.

Al final de su carrera llegó a unos números difíciles de alcanzar para cualquier jugador, anotó 26668 puntos y obtuvo 7169 rebotes en su carrera como jugador de la NBA. No debemos dejar de lado los concursos de mates de este jugador, que pasaron a la historia, en especial en el los que rivalidó con Michael Jordan que se han llegado a convertir en los mejores de la historia. Los Atlanta Hawks retiraron su camiseta con el dorsal 21 el 13 de enero de 2001, siendo uno de los cuatro jugadores que ha recibido este homenaje en la franquicia, y en 2006 entró a formar parte del Basketball Hall of Fame reafirmándole como uno de los mejores de todos los tiempos.

Actualmente, Dominique Wilkins trabaja como vicepresidente de operaciones de los Atlanta Hawks, puesto en el que comparte su conocimiento y su amor por este deporte a la siguiente generación de atletas de élite de la NBA. Además, participa en charlas motivacionales para empresas y en diversas fundaciones locales y nacionales como Juvenile Diabetes Research Foundation, Cystic Fibrosis Foundation, Special Olympics, Muscular Dystrophy Association o American Lung Association.

¿Qué más se puede decir de este jugador? Es un hombre que habla por sí solo. Cambió totalmente la visión de ver el baloncesto y es uno de los pioneros del baloncesto moderno que nos ha mostrado la belleza de este deporte. Ha inspirado a millones de jugadores y aficionados, y se ha convertido en un modelo a seguir, tanto fuera como dentro de las canchas. La pasión por el baloncesto es algo que no todos pueden transmitir, pero este jugador consiguió levantar a los estadios alrededor de todo el mundo con sus saltos y con sus mates e hizo que su nombre fuera coreado tanto por aficionados rivales como propios. Tan solo se puede añadir el deseo de que cumpla muchos años más, aunque el ya es eterno para todos. ¡Y feliz cumpleaños, Wilkins!

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