Foto: Keith Allison (CC)

Greg Oden comienza por todo lo alto su andadura en China

El pívot maldito en la NBA da un recital en su debut

Fuente: Keith Allison (CC)
Fuente: Keith Allison (CC)

Greg Oden, el pívot de Ohio elegido en el puesto número 7 por Portland en el Draft de 2007, se resiste a dejar las pistas pese al calvario de lesiones que sufrió en la NBA. El interior estadounidense emprendió su aventura en China por todo lo alto y con unos números que por momentos, pese al nivel de la liga, hicieron recordar la mejor versión de Oden, aquella que le hizo ser elegido por delante de Kevin Durant hace ya 8 años: 19 puntos, 23 rebotes y 4 tapones en 17 minutos. Todo para dar la victoria por 79-76 a su nuevo equipo.

La liga por la que ya pasasen estrellas como McGrady, Arenas, Steve Francis o Marbury, carece de gran nivel competitivo, pero sí que sirve a muchos jugadores como trampolín o como un medio por el cual recuperar sensaciones con la vista puesta en volver al más alto nivel. En el caso de Oden, posiblemente se trate del ocaso a una carrera que pasó de prometedora a desgraciada en cuestión de pocos años.

Y es que el jugador de la Universidad de Ohio llegó a la NBA como un jugador dominante que parecía iba a marcar una época. De hecho, el propio Steve Kerr llegó a calificarle como único: «es uno de esos jugadores que nacen de década en década». Sin embargo, con el paso del tiempo se vio que su calidad estaba supeditada a su físico, o más bien a sus lesiones. Y es que tras su llegada a la NBA, el pívot acumuló un total de tres años en los que fue de lesión en lesión. Sus rodillas y sus pies, los principales culpables. De hecho, Oden tan solo llegó a jugar 82 partidos en los cinco años que pasó en Portland, algo que llevó a la franquicia a renunciar a él. Tras Blazers llegaría la oportunidad de LeBron y los Miami Heat, otra bala de fogueo que llevó a Oden a ver las Finales frente a los Spurs desde el banquillo.

Ahora, desde China el pívot trata de demostrar que aún tiene mucho baloncesto en sus manos y que si sus piernas se lo permiten, puede dar lo mejor de sí una vez más. Por lo pronto el comienzo es prometedor y quién sabe si el baloncesto le da, tras su paso por China, una nueva y seguramente última ocasión en la NBA.