Historia de Detroit Pistons

Los Detroit Pistons son una franquicia creada en 1941. En sus inicios, los Pistons jugaron en la NBL, hasta que siete años después pasaron a formar parte de la NBA, una mezcla de la BAA y la NBL, las dos grandes ligas de baloncesto estadounidense. Originariamente, los Pistons fueron fundados en Fort Wayne bajo el nobre de Fort Wayne Pistons. En 1957, la franquicia se trasladó a Detroit debido al auge de la ciudad. En los 50, los Pistons fueron una franquicia muy popular, llegando a dos finales consecutivas, perdiendo ambas. Las década de los 60 y 70 fueron las mas pobres de la franquicia, contando con plantillas poco talentosas. Algunos de los jugadores más relevantes por aquella época fueron Dave Bing o Bob Lanier. A mediados de los 70, la franquicia fue vendida a Bill Davidson. La primera medida que tomó el nuevo propietario fue el traslado de la franquicia a Pontiac en 1978. Los Pistons empezaron a jugar en el Silverdome, un estadio originalmente diseñado para los Detroit Lions.

Los 80 fueron tiempos de cambio. Magic Johnson y Larry Bird llevaron a la NBA al siguiente nivel, y Michael Jordan empezaba a despuntar. En 1981 los Pistons desobedecieron los deseos de Isiah Thomas, que pedía ir a Chicago. A partir del base, que ya despuntó en su primer partido, se fue creando un bloque que acabaría siendo formado por jugadores con historias personales duras y con un carácter discutible. Los primeros en llegar fueron Vinnie Johnson y Bill Laimbeer. En 1985, los Pistons pierden una disputada eliminatoria ante los Celtics, pero dejan entrever que eso es solo el principio. En el siguiente los Pistons incorporaban dos piezas claves: Joe Dumars y Rick Mahorn. Pero todas las esperanzas depositadas en el equipo y en el entrenador Chuck Daly se fueron a pique cuando Atlanta les echó de la carrera por el anillo en primera ronda. El equipo se encontraba en un punto de inflexión. Podían rendirse e iniciar un proceso de reconstrucción o dar un cambio radical en su estilo de juego. Thomas y Daly lo discutieron en una reunión, y las conclusiones fueron claras. Durante la siguiente temporada, los Pistons adquirían a John Salley y Dennis Rodman en el Draft y a Adrian Dantley, una potencia anotadora por esos tiempos, proveniente de los Jazz. El cambio de actitud se noto rápidamente. El claro tono físico que tomó posesión del juego de los Pistons fue motivo de odio y polémica en toda la liga. Además, unas desafortunadas declaraciones de Thomas diciendo que si Bird fuera de raza negra seria un jugador del montón encendieron la mecha de la marginación. A los Pistons se les empezó a comparar con los Oakland Raiders de la NFL, también con fama de tener un juego irracionalmente duro. Laimbeer, en una entrevista y al ser preguntado por este tema respondió: “Dicen que somos los Bad Boys. Si quieren que lo seamos, lo seremos“. Hasta la temporada 1988-1989, los Pistons no tendrían nada de suerte. En semifinales, Larry Bird robó en balón procedente de un saque de banda y la pasó para un bandeja fácil que haría que los Celtics ganaran un partido crucial en el Garden. Los Pistons se desmoronarían mentalmente y perderían el séptimo partido. El año siguiente los Pistons eliminaron por fin a los Celtics y se enfrentaron en la final a los Pistons. La final estaba encarrilada a falta de un partido para que los Pistons se hicieran con el anillo. Thomas se torció un tobillo durante el partido, pero eso no impediría que protagonizase una de las mejores actuaciones que un jugador haría en las finales, anotando 23 puntos en el tercer cuarto yendo cojo. En el final del partido, los árbitros se inventaron una falta de Laimbeer sobre Abdul Jabbar que hizo que los Pistons acabaran perdiendo en el siguiente partido. Un verano mas, la situación era crítica. Los Pistons lo daron todo, y por culpa de un error arbitral, su sueño se fue a California. Pero una vez más, la cúpula ideó un plan. Dantley, que se llevaba mal con Thomas y le acusaba de dominar como el quería la franquicia, fue traspasado a los Mavs a cambio de un controvertido Mark Aguirre. Además, los Pistons se movieron a Auburn Hills. Detroit se volvió una bestia, y aquella temporada ganaron 63 partidos. Llegaron a las finales intratables y barrieron a los Lakers en cuatro partidos en las finales. Joe Dumars fue el MVP de las finales. Su sueño por fin se había hecho realidad. El día de la celebración por las calles de Detroit no fue tan celebrado como se esperaba. Mientras la cabalgata de los campeones festejaba los Pistons traspasaban a Mahorn debido a la unión a la NBA de las nuevas franquicias.

En 1990 los Pistons empezaron la temporada de defensa del título perdiendo más de los esperado, pero pronto recuperarían la senda de la victoria. Ya en PlayOffs, los Bulls de Michael Jordan les dificultaron mucho las cosas. Los Pistons idearon la “Fórmula Jordan“, y consiguieron pasar de ronda. Una vez en las finales, los Blazers tan solo les consiguieron ganar un partido en el Palace. Vinnie Johnson ganó el titulo el cuarto partido en Portland con un tiro faltando 7 décimas. Isiah Thomas fue nombrado MVP de las finales. Ese verano el cansancio se apoderó de la franquicia, según dijeron los jugadores. Todo el mundo necesitaba cambiar de aires. El ocaso del equipo llegó en PlayOffs frente a los Bulls, cuando protagonizaron la escena de abandonar el partido cuando todavía quedaban momentos para que acabase. a partir de esa temporada, el equipo se fue desmembrando.

No veríamos nada parecido a esos Pistons hasta 2004. Los Bad Boys eran muy añorados en la ciudad, y la esperanza volvió a Detroit. El equipo liderado por Chauncey Billups y formado además por Rip Hamilton, Tayshaun Prince, Rasheed Wallace y Ben Wallace fueron los mas próximo a los Bad Boys que se recuerda. La llegada de Rasheed Wallace revolucionó al equipo, y los Pistons lograron 54 victorias en regular season, eliminaron a Bucks, New Jersey e Indiana. En las Finales de 2004, los Pistons barrieron a unos Lakers metidos de lleno en una guerra de egos. Además tuvieron que hacer frente a numerosos problemas extradeportivos con la llamada “Pelea del Palace” donde Ron Artest se abalanzó contra el público. esta pelea tuvo una difusión mundial y las sanciones a ambos equipos fueron extremas. La siguiente temporada los Pistons siguieron con su buena racha pero cayeron en una disputadísima final antes los Spurs, que conseguían su tercer anillo. En 2006, 4 de los 5 integrantes del quinteto inicial de los Pistons fueron seleccionados para el quinteto inicial del All Star Game. En 2008 los Pistons traspasarían a Billup y llegaría la decadencia a Detroit.

Los Pistons buscan volver a la senda de los PlayOffs después de una sequía que ha perjudicado gravemente a la franquicia. Hace años que no se ve el Palace lleno y la falta de éxito hace que los afiionados de los Pistons se pregunten que mas hace falta para que Detroit vuelva a jugar en mayo y junio. Lo único que quiere la ciudad de Detroit y sus seguidores alrededor del mundo es que esta franquicia histórica que tanto le ha dado a la NBA vuelva a ganar, y que cuando el speaker del Palace grite con sentimiento ese mítico “¡¡¡Deeeetroit Basketball!!!“, una legión de aficionados creen un eco aturdidor.