Por | Twitter: @VictorArrufat | 7 diciembre, 2017
Milwaukee Bucks
Jason, este no es el camino, necesitamos un gran cambio. Quizás haya que desprenderse de ti si no cambias a tiempo, el crédito se te esta acabando poco a poco y los Milwaukee Bucks no están donde se merece. Fuente: Keith Allison (CC)

Algo no está funcionando, y no, no es que falte un Monroe, que también, no, tampoco es culpa de Bledsoe, ni de Jason Kidd, ni de la directiva, sino de la mentalidad que está llevando el computo general del vestuario. Hay que empezar a reconocer que los ciervos no están bien, pues cuando tienes en tu equipo al ROY de la pasada temporada, a el mejor jugador del Este en lo que llevamos de temporada, y a dos pilares como Eric Bledsoe, base top en la liga, y Middleton, jugador menos prescindible del equipo, se demanda algo más que ir al borde del balance positivo.

Y no es porque no haya recursos, tampoco porque no haya calidad, sino totalmente por un tema psicológico, se ha demostrado que este equipo cuando quiere ganar gana, pero últimamente las sensaciones no son buenas. Y eso da mucho coraje, ver a tu equipo como pudiendo llevarse la victoria para casa, sale con un exceso de falta de concentración y pasividad, quizá porque son jóvenes, puede ser porque tienen una presión que el resto de años no tenían, o sobre todo por la explotación a la que les somete Jason Kidd, que juega sólo con 8 jugadores, pero no podemos permitir estos comportamientos.

Es comprensible que al haber perdido a tu mejor sexto hombre, a un gran reboteador que daba un gran número de puntos seguros y fáciles, y ser por defecto un equipo pésimo en defensa no ayuda, pero no se equivoquen ese no es el problema. La traba es salir con un equipo que parece que si tiene un balance 12-9 tiene crédito para perder 3 partidos, la traba es esa mentalidad conformista, entiendo que con una rotación tan corta no podemos ir siempre agresivos al 100%, pero eso no implica que regalemos la mitad de los puntos y seamos la vergüenza nacional en defensa. No podemos ir siempre al límite, no podemos conformarnos con lo del año pasado, hay que salir concentrado y motivado todas y cada una de las noches.

Sin ir más lejos, el partido de Boston hace un par de noches fue un claro ejemplo de que cuando queremos somos una apisonadora, y cuando no queremos somos una banda. Pues empezamos el partido con poquísima intensidad, con excesiva pasividad, siendo poco avispados tanto en defensa como en ataque, sin concentración alguna, y una mala orientación en el campo. Un comienzo en el que los Celtics nos golpeaban, y nos golpeaban y nosotros no reaccionábamos, repetían jugadas hasta tres, cuatro o incluso cinco veces, y nosotros seguíamos sin cambiar las cosas. Pero cuando los chicos decidieron poner media marcha más, arrollaron, ese es el problema, que no puede ser cuando los chicos quieran, cuando los chicos decidan jugar para ganar, tiene que ser siempre.

¿Qué se puede hacer contra esto? Echar a Kidd, no hay más. Hoy en día nuestro entrenador no ha encontrado todavía ninguna solución para nuestro amplio abanico de problemas, más bien todo lo contrario, lo que hace no ayuda, y no soluciona. Llevamos 3 años en la deriva, con un hombre al timón que todavía no sabe hacia que dirección zarpar, 3 años, 3 temporadas, en las que el problema sigue siendo el mismo. Nunca prepara un partido, su esquema defensivo es, dentro de los equipos que no hacen tanking, el peor de la liga, nunca ha rotado ni ha confiado en jugadores de segunda fila, y ahora se le suma el problema de no tener mano dura, y no mantener a este equipo donde le corresponde.

No se cuanto crédito tiene el ex de los Brooklyn Nets, pero espero que se le esté acabando, lo último que nos falta ahora es que el equipo se acostumbre a esta dinámica, causada por su poca autoridad o capacidad de motivar a los jugadores. Suerte tenemos que nuestras mayores referencias tengan una gran cabeza y actúan siempre pensando en las consecuencias colectivas, no me imagino a Kidd liderando un corral con gallitos de pico largo.

A los Milwaukee Bucks, les falta querer la victoria ante todo, salir a morir, a jugar finales, y mentalizarse partido a partido. Ya basta de partidos con 7 jugadores, ya basta de primeros cuartos con más de 30 puntos en contra, basta, así no va a funcionar nunca un proyecto, vale que estos tíos sean muy ambiciosos pero hay que apretarles. Exigirles más minutos de calidad dosificándoles más. Un equipo como el que tenemos, con la incorporación de Eric Bledsoe, debería de estar entre los cuatro mejores de la conferencia, debería de estar donde realmente se merece, donde está realmente su nivel.