El apartado defensivo, no es un problema en Houston. RMTip21 (CC)

Ya se ha cumplido un cuarto de la fase regular de la NBA para las franquicias y toca hacer balance de cómo le ha ido a Houston Rockets en estos primeros partidos. Tras un inicio arrasador donde la franquicia tejana se ha colocado líder de la Conferencia Oeste con un bagaje de 18 victorias y 4 derrotas, hay aspectos que destacar. Por supuesto, el acierto anotador de los pupilos de Mike D’Antoni es superlativo, todo ello liderado por un James Harden que huele a MVP, pero no sólo sobresale en este aspecto. La defensa también está siendo una bandera que pueden ondear orgullosos los Rockets.

Han sido cinco las defensas que se pueden destacar en este inicio de la NBA por lo sorprendente que es que aparezcan. Franquicias como Memphis Grizzlies, San Antonio Spurs o Utah Jazz siempre han tenido colgadas el cartel de grandes defensoras, algo que se mantiene. Pero, a día de hoy, toca destacar otros cinco equipos donde defender se ha convertido en algo muy importante y que da muy buenos resultado, y más viendo que no eran especialistas en pasadas temporadas. Estas son Boston Celtics, Portland Trail Blazers, Houston Rockets, Philadelphia 76ers y Los Angeles Lakers.

No es casualidad que Houston Rockets aparezca entre las cinco defensas más espectaculares de la NBA. El año pasado finalizó la temporada como el decimoctavo mejor equipo defensor de la competición, uno de los peores rating de la mejor liga de baloncesto del mundo. En la presente temporada, su rating defensivo es el quinto mejor de toda la NBA, pues sólo recibe en contra 100’9 puntos de media por partido. La explicación llega en varias vertientes.

Regularidad en ataque y defensa

La primera de ellas es la más clara de todas: para ganar el anillo tienes que ser el mejor ataque y la mejor defensa de toda la NBA. La regularidad en ambos apartados es más que necesario para lograr los objetivos de todas las franquicias. Houston Rockets es la segunda mejor franquicia en anotación de la liga con 114’1 puntos de media por partido, solamente superada por los actuales campeones, los Golden State Warriors, que promedian 118’2 puntos. Este dato viene propiciado por el gran estado de forma del jugador franquicia, James Harden, que lleva anotados en los 22 partidos disputados 633 puntos, dejando en 56 puntos su máxima anotación en una noche. Además, ser el mejor tirador de tres puntos de la NBA ayuda mucho a ser regular en ambos aspectos, pues los jugadores de los Rockets lanzan con un 42’5% de acierto.

Pero donde verdaderamente se ha visto la mejora ha sido en la faceta defensiva. En las últimas temporadas, Houston Rockets parecía una franquicia que tenía alergia a defender. Su objetivo era ganar los partidos anotando muchos puntos independientemente de lo que hiciera el rival. Esta temporada las tornas han cambiado, y gracias a ciertos fichajes, la plantilla está más centrada en labores defensivas, hasta tal punto que se ha convertido en la quinta mejor defensa de la NBA.

Como hemos señalado antes, la pasada temporada Houston Rockets era la decimoctava franquicia en rating defensivo, recibiendo de media 106,4 puntos por partido. Esta temporada, tras aciertos en los traspasos y en la gran labor de Mike D’Antoni al frente del barco, los Rockets han pasado a ser la quinta mejor franquicia de la NBA en defensa, recibiendo de media por partido 100,9 puntos. Uno de los motivos de esto es el endurecimiento bajo el aro de los pívots del equipo. La pasada temporada eran el vigesimoprimer equipo de la competición capturando rebotes; esta temporada son el undécimo capturando 44’8 rebotes por partido, de los cuales 35’3 rebotes son defensivos. Esto demuestra una gran fortaleza bajo el tablero propio.

A esto además se le debe de sumar otras dos estadísticas que ayudan a entender la solidez defensiva de Houston Rockets. La franquicia tejana es el tercer equipo que más balones roba por partido, 9’2 robos por partido de media, y sólo es superada por Utah Jazz y Oklahoma City Thunder. Además, el aspecto taponador también favorece a los pupilos de Mike D’Antoni. 4’9 tapones por partido avalan que los Rockets sean la undécima franquicia con mejor rating de toda la NBA en este apartado.

Fichajes durante el verano

Este es el segundo punto a destacar por los cuales los Houston Rockets son el quinto mejor rating defensivo de la NBA. La franquicia tuvo siete jugadores nuevos y seis bajas en la plantilla. De corte defensivo, se marchó un pilar muy importante rumbo Los Angeles Clippers, nada más y nada menos que Patrick Beverley, conocido por sus agresivas defensas que a más de uno llegaron a sacar de quicio, véase Stephen Curry o John Wall. Misma dirección también cogieron los rookies Sam Dekker y Montrezl Harrell. Parecía que ahí acababan las esperanzas defensivas del equipo, pero ni mucho menos.

Se mantuvieron en Houston Rockets pilares del equipo, tanto en ataque como en defensa. La continuidad de Trevor Ariza, Clint Capela, Eric Gordon, James Harden, Nenê Hilario y Chinanu Onuaku daban esperanzas a los fans del equipo de que el espíritu defensivo podía mantenerse, o incluso aumentar si Mike D’Antoni trabajaba intensamente en aumentar las prestaciones defensivas de su equipo. Algo que estaba a la altura viendo que el nivel de la plantilla era muy alto.

Finalmente, la jugada de Daryl Morey, el General Manager de Houston Rockets, acabó saliendo cara. Llegaron refuerzos de lujo a la plantilla, tanto en el aspecto ofensivo como en el defensivo. El gran fichaje sin lugar a dudas fue Chris Paul, el mejor base puro de toda la NBA. Las características del exjugador de Los Angeles Clippers es sobradamente conocida: la gran cantidad de puntos que tiene en sus manos, esa visión de juego que le hace ser uno de los mejores asistentes de la liga, mucha velocidad de piernas para defender con gran acierto… Un base que, sin estar al nivel defensivo de Patrick Beverley, asegura buenas defensas a los bases rivales.

El pack se cerró con dos fichajes defensivos de lujo. El primero de ellos llegó de la mano de Chris Paul de Los Angeles Clippers, y fue Luc Mbah a Moute, uno de los aleros-ala pívots con mayor corte defensivo de toda la competición. Junto a él también llegó P.J. Tucker desde los Toronto Raptors. Con estas dos incorporaciones Daryl Morey le regaló a Mike D’Antoni especialistas defensivos con los que ha construido una franquicia temible y que aspira seriamente al anillo de la NBA.