Jameer Nelson, aportando bien en NOLA. Fuente: Adrián Rodríguez (SB)

El inicio de temporada de los New Orleans Pelicans está siendo muy decente. Pese a las pájaras ofensivas del equipo y que, de una manera u otra, no hay tiradores fiables que acompañen a DeMarcus Cousins y a Anthony Davis, un récord de 7-6 y en momentos un juego ofensivo increíble no auguran tan terrible inicio cómo el 0-8 del año pasado. Sin ir más lejos, es para darse con un canto en los dientes con la actual situación. Situación que, en parte, impulsa un nuevo refuerzo en la ciudad: Jameer Nelson.

A principios de año, los Pelicans decidían cortar al mejor escolta del equipo, Jordan Crawford, quién había mostrado un nivel bastante alto desde que recalara en NOLA al final de la temporada pasada, para contratar los servicios del veterano base recién cortado por los Denver Nuggets, Jameer Nelson, debido a la necesidad de un base con Rajon Rondo lesionado.

Este movimiento, sin duda, no dejó a ningún aficionado indiferente. Jordan, quién había promediado durante ese tiempo 14,1 puntos, 3 asistencias y un 48,2 % en tiros de campo en 23,3 minutos, era uno de los pocos tiradores fiables del equipo, y te el equipo le largó por Jameer Nelson, que a pesar de ser un gran refuerzo, no sería lo mismo si era a costa de un tirador, algo que precisamente no sobra en el equipo. Sin embargo, parece que el resultado no ha sido del todo malo.

Necesidad de un organizador en el banquillo

Era de primera necesidad la adicción de un base que complementara a Jrue Holiday durante el tiempo en el que Rajon Rondo estuviera lesionado y Frank Jackson estuviera recuperándose de su lesión en el pie (periodo de cuatro meses, más o menos), pues en los dos primeros partidos, se vio que era imprescindible tener un jugador en el banquillo capaz de organizar el juego.

Durante esos dos partidos, el base suplente fue Jordan Crawford, que aunque siguió con su aporte de anotación efectiva, no lograba crear oportunidades que no fueran para él. Y eso se notaba, sobre todo en el resultado. Ante Memphis se perdió, a parte de por una vaga defensa en los momentos de más auge ofensivo rival, por la incapacidad de aportar puntos del banquillo, sin un organizador que desde el bote pudiera fomentar el juego de balón de sus compañeros. Por eso desde la gerencia se pensó en Jameer Nelson, un gran organizador, veterano y con mucha cabeza, justo las características que eran necesarias para el puesto.

Jameer Nelson juega un total de 28 minutos por partido, la cantidad que promedia un sexto hombre de calidad en la NBA. Y en ese tiempo, está en 4,3 asistencias por partido y 1,6 pérdidas, las cuales compensa con una media de 1,1 robos.

Su tiro de tres, clave en el equipo

Más que su tiro de tres, la capacidad de anotar con su tiro de tres. La capacidad de anotar, en general. Jameer Nelson, desde que ha llegado a NOLA, ha sabido aportar algo más que organización de juego. A falta de un anotador puro en el banquillo, y más con el corte de Crawford, se esperaba que Jameer pudiera aportar algo más que organizar jugadas, al menos un mínimo. Pues bien, ha sobrepasado incluso ese mínimo.

Lo primero son sus números. En el tiempo de juego mencionado anteriormente, 28 minutos, promedia 7,1 puntos, un PER de 9,93 (quinto del equipo, tras las dos bestias, Jrue Holiday y E’Twaun Moore) y un porcentaje de del 38 % en tiros de tres. Estos números que aporta son la clave de que los Pelicans no tengan que depender también de Davis y Cousins en las posesiones con jugadores suplentes.

Y lo segundo, su impacto. Y aquí viene lo bueno, lo que no se puede contar a través de estadísticas. Jameer Nelson nunca ha sido un jugador que destacara en el clutch-time, pero este año hemos descubierto esta faceta del jugador. Al menos, en un par de veces. Nos remontamos a lo primeros partidos. Concretamente, contra los Sacramento Kings. Ante Kings, su acierto desde la línea de tres fue clave al final para desatascar un partido que, sin Anthony Davis, fue la tercera remontada más grande de la historia de la franquicia. También tuvo un papel  muy importante contra los Chicago Bulls, a priori un equipo fácil al que costó mucho doblegar.

Pero… ¿y con Rajon Rondo?

Según los últimos informes y las últimas declaraciones del entrenador del equipo, Alvin Gentry, se predice que Rajon Rondo volverá a las canchas en unos días, en el partido que enfrenta a los Pelicans con los Denver Nuggets. Y, previsiblemente, los minutos de Jameer Nelson bajarán notablemente. ¿Es esto el final de Jameer Nelson en la rotación? Para nada.

Según tenemos entendido todos, Rajon Rondo será el base titular del equipo, curtirá de balones a los dos de dentro y facilitará el juego sin balón de Jrue Holiday, algo que explota mejor con un base al lado (como ya pudimos comprobar el año pasado con el experimento de Tim Frazier). Es decir, el backcourt estará formado por Ronde y Jrue, lo cual deja a Jameer Nelson como único base suplente mientras Frank Jackson, el rookie del equipo, sigue de baja. Y aunque Rajon Rondo también pasará minutos con el equipo suplente en pista, si que es cierto que deja un hueco en la rotación para que lo ocupe el veterano base. Además, con el condicionante de que Rajon Rondo es un jugador incapaz de tirar desde la línea de tres puntos, conviene tener a un 2º/3º base que pueda salir del paso desde esta distancia, tal y cómo ha ido demostrando desde que lleva en el equipo.

¿Sus minutos bajarán? Sí. ¿Dejará de jugar regularmente? Al menos, dejará de hacerlo cómo hasta ahora, pero si tendrá minutos en una rotación que, por momentos, le necesita.

¿Le aguantará Dell Demps?

Ya es de buen saber en los alrededores de New Orleans que el GM del equipo no es una persona muy dada a retener a este tipo de jugadores-parche. Ya lo vimos con Jordan Crawford, con Omri Casspi en la pasada temporada y en una larga estirpe de jugadores talentosos despedidos por este hombre. Por eso, existe también el atenuante de que el General Manager pudiera prescindir de sus servicios.