Anthony Davis New Orleans Pelicans All-Star Game
Anthony Davis ya gana partidos apretados. Fuente: GabboT (CC)

Y no es que antes, Anthony Davis, no lo fuera, de ninguna manera. Y tampoco es que haya pasado un tiempo en el que la estrella de los New Orleans Pelicans no haya respondido, a sus números me remito. Pero estoy completamente seguro de que los fans del equipo me van a entender.

La situación es que, el otro día, en el partido que enfrentaba a su equipo ante los Indiana Pacers, vi algo que no había visto en mucho tiempo. Concretamente, desde ese partido ante los San Antonio Spurs de la temporada 2014-2015 en el que su equipo consiguió llegar a los Playoffs de la NBA por primera vez desde la era Chris Paul. Vi algo que me llamó la atención y me pareció diferente a la dinámica en las últimas temporadas, y es que el partido lo ganó Anthony Davis en los minutos finales.

En una temporada NBA que ha empezado coreando nombres como el de Giannis Antetokounmpo o Kristaps Porzingis como si dioses del Olimpo se tratasen, si que es cierto que es más difícil reconocer el mérito de otros jugadores que quizás hacen menos ruido por que no son tan extravagantes ni llaman la atención de ese público que se mueve más por el espectáculo que por la sencillez. Y ese es, desde siempre, el problema de Davis en el ámbito mediático.

¿Qué ha estado pasando estos últimos dos años?

Para entender estos dos últimos años del equipo hay que tener en cuenta tres grandísimos condicionantes en el equipo: las lesiones, la falta de talento en la plantilla y los esquemas de Alvin Gentry. O más simple aún: Anthony Davis no puede hacer todo el trabajo solo. Que un jugador que al último cuarto te ha hecho 30 puntos y 15 rebotes y que no haya conseguido desmarcar a su equipo en el marcador es algo que debes entender, pues ese jugador está cansado. Y debes entender también que, si tus esquemas de juego en los partidos apretados en los minutos finales no son efectivos, no puedes quejarte si tu estrella no está acertada o no tira del carro como los tres periodos anteriores. ¿Qué significa esto? Esto significa que Anthony Davis no ha podido ser de esos jugadores que te solucionan partidos en los últimos minutos porque no ha estado nunca en las condiciones idóneas para hacerlo. Y eso ha sido objeto de queja de muchos aficionados desde el inicio de su carrera.

¿Qué fue lo que vi?

El otro día, con 14 puntos abajo al final del segundo cuarto, Davis lideró una remontada épica que culminó al final con un rebote ofensivo vital con el partido igualadísimo para dar la victoria a su equipo. Y en años, no habíamos visto a Davis echarse el equipo a la espalda y ganar. Y es muy importante matizar que fue para ganar, pues las veces que lo había hecho se solía perder o se suele perder. Pero ayer se ganó. ¿Y cual es la clave? Los pequeños detalles al final. Me explico.

Todos los líderes o estrellas tienen un highlight que se les recuerda o alguna actuación estelar que les ha hecho ganar el partido. Sin embargo, si sacas a Anthony Davis del triple desde el medio campo ante Oklahoma City Thunder en la temporada 2014-15, no se recordaba ninguno que hubiera servido para cerrar un partido y en mucho tiempo sólo recogemos este rebote ofensivo ante indiana.

Además, si vamos más atrás esta temporada, vemos que Anthony está este año jugando con una actitud diferente. Se le está viendo más intenso, con más ímpetu en los minutos finales y parece ironía, pero con más ganas de ganar. Más ganas de solucionar él los partidos, algo a lo que no acostumbramos ver de él.

Más triples, más rebotes

¿Y en que estadísticas se puede medir este cambio sin basarse totalmente en sensaciones? Sin ser estas concluyentes, si que es cierto que tenemos algunas estadísticas ayudan a entender la actitud de Davis en el campo, más intensa que años anteriores.

  • En 9 partidos jugados (se perdió el de Sacramento Kings y jugó 5 minutos ante Portland Trail-Blazers), el ala-pívot ha intentado un total de 29 triples, anotando un 12 de ellos. A estas alturas el pasado curso, había intentado tan sólo 18, anotando 3 de ellos. Me focalizo más en intentar que en anotar porque estamos hablando de actitud, no de calidad.
  • En estos nueve partidos, también ha incrementado su número de rebotes: 127 por los 98 que capturó el pasado curso a estas alturas.
  • Si no contáramos su partido de 5 minutos ante los Portland Trail-Blazers, estaría promediando 31,3 puntos, 14,1 rebotes, 2,8 asistencias, 2,2 tapones, 1,3 robos y… ¡unos porcentajes de 56,7 en tiros de campo y 41,4 en tiros de tres! Es decir, más líder también en números. Sigue resaltando también por delante de DeMarcus Cousins cuando están los dos en pista.
  • Si que es cierto también que su minutaje también es mayor, con 40,1 minutos por partido.

¿Qué significa esto?

Eso significa que Anthony Davis ya no va a ser sólo ese jugador que aporta numerazos y promedia 30 puntos y 15 rebotes por partido. Este año, más por necesidad, está aportando mucho más en intangibles que en años anteriores. Se está viendo en estos primeros partidos a un Anthony Davis menos pasivo, con más coraje y, en definitiva más luchador. Y ese es, a muy groso modo, el objetivo que se le pedía a principio de año para llevar su juego al siguiente nivel; seguir siendo ese jugador que promedia esas animaladas y poder liderar al equipo de una manera más presencial.