Por | Twitter: @juanpc__ | 18 octubre, 2017
El momento de Terry Rozier ha llegado. Wikimedia Commons (CC)

El pistolero más intrépido de Boston, el Tren, Roziero, gmb boy… en definitiva, Terry Rozier entra en su tercer año como jugador NBA y de los Boston Celtics en el que se espera que dé un paso adelante por calidad y necesidades del equipo. Y es que si de algo puede presumir Rozier es de ser uno de los pocos jugadores que no han hecho las maletas para salir de Boston este año.

El ex de la universidad de Louisville llega a esta temporada como el segundo jugador que más tiempo lleva en la plantilla y parece con más confianza que nunca, tanto es así que él mismo dijo que Ainge nunca lo traspasaría y que este año es el primero que se siente realmente cómodo antes de empezar la temporada. Y es que su pretemporada ha dejado buenas sensaciones, con un rol definido saliendo desde el banco, aportando de forma positiva en ambos lados de la cancha mientras Irving descansa. Si miramos los números de la temporada pasada (5,5 pts 3 rbs y 1,8 as, con 36,7% TC y 31,8% T3 en 17 min.) y los comparamos con los de esta pretemporada (10,5 pts, 4 rbs y 3 as, con 45% TC y 44,4% T3 en 20,3 min.) se ve un aumento en todos los apartados del juego.

Los 4 partidos de la pretemporada han servido para ver un Rozier más centrado y cometiendo menos errores que eran habituales en su juego en la temporada pasada, cuando salía desde el banquillo muy revolucionado y eso le hacía tomar malas decisiones tanto en la dirección como en el tiro. También se le ha visto muy intenso en defensa haciendo una más que interesante pareja en las segunda unidad junto con Smart. Y es que la compañía del propio Smart le puede hacer muy bien al Tren ya que no le dejará que se relaje ni un momento. El jugador de 23 años ha aprovechado muy bien la pretemporada donde se le han visto buenas actuaciones en los partidos frente a Charlotte y Philly, tanto es así que en uno de ellos acabó llevándose el prestigioso Tommy Award; el comentarista local de los Celtics solo ha tenido buenas palabras con el jugador y ve en él una gran arma ofensiva.

Entrando en aspectos del juego, el bueno de Terry ha destacado esta pretemporada por ser un gran base reboteador lo que le ha permitido al equipo mantener viva alguna jugada o agarrar el rebote defensivo y salir como una flecha para sorprender al equipo rival y crear superioridades a cancha abierta para que los compañeros las aprovechen. Su buen manejo y velocidad junto con un lanzamiento notable desde todas las distancias hace que sea difícil de defender. Su facilidad para crear ventajas cuando penetra le permite encontrar tiradores o finalizar cerca del aro con fiabilidad, como se ha visto este verano. También puede hacerlo bien sin balón y esperar su oportunidad abierto, listo para lanzar. Otra faceta suya a destacar es la capacidad para crearse sus propios tiros, y es que con su velocidad y buen tiro tiene muchos recursos para asumir los lanzamientos calientes cuando la segunda unidad esté en cancha.

A todo esto hay que sumarle el flow que tiene tanto dentro como fuera de la pista. Cuando lo veo jugar parece que el tío flota sobre la pista y siempre deja alguna acción espectacular. Desde fuera parece el típico chico del que todos quieren ser su amigo; estas últimas semanas se la ha visto mucho junto a Irving y otros compañeros en los ratos libres y no pierde la oportunidad para llevárselos de juerga (su verdadero hábitat). Del propio Irving dijo que el ex Cavalier aprendería mucho de él en los entrenamientos. Verdaderamente, Rozier no deja a nadie indiferente.

Espero realmente que esta sea la temporada donde dé el paso adelante y confirme las buenas sensaciones que ha venido dejando en la pretemporada para que sea una pieza importante del equipo desde el banquillo. Y es que todos deseamos que el joven base de los Celtics coja su fusil cada noche para bombardear a los rivales en la cancha y, por qué no, la pistola de billetes para hacer los propio en los clubes de la ciudad. En los dos casos: apunta bien, Terry.