Por | Twitter: @Albert_Iverson8 | 6 septiembre, 2017
Stan Van Gundy debe juntar las piezas ya –
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The Wonder Years, en su canción “Local Man Ruins Everything” cantan una linea que reza: “I’m not a self-help book; I’m just a fucked up kid”. ¿Podría haber una frase mas acertada para describir a los Pistons desde 2010 hasta el momento presente? Ya sea por malas decisiones o por imprevistos en forma de lesión, los Detroit Pistons llevan ya mas de un lustro no haciendo honor al nombre que llevan en el pecho. Cuando estás de lleno en un proceso de reconstrucción, no eres consciente del punto en el que estas ni de los recursos que tienes, y cada año crees que puede que ahora si, que tenemos buen a plantilla para llegar a PlayOffs y, quién sabe, dar algún susto.

Los Pistons han pasado por traspasos ridículos, gente con poder que obviamente no debía estar ahí y, finalmente, un proyecto serio que debería estar dando sus frutos por estas fechas. Tom Gores es el mejor propietario que podemos tener. Un billonario nacido en Flint, una de las ciudades históricamente mas castigadas de Michigan. El propietario está comprometido con la ciudad y con el equipo ya que remodeló el Palace un año antes de cambiar al equipo de pabellón, ha devuelto al equipo a Detroit y encima está unido con Dan Gilbert, propietario de los Cavaliers y también natural de la Motown, para traer un equipo de la MLS a la ciudad. Gores está comprometido con el equipo y con el proyecto, que es importante también. Gores quiso dar al equipo una estabilidad que ni por asomo se entreveía entre el caos de dirigentes y entrenadores que iban desfilando por la franquicia, y Tom quiso poner fin a esto. Firmó a un entrenador de prestigio y le dio las riendas del negocio. Oficinas y pista por cinco años, y no pudo haber decisión mas acertada. Puede que a Van Gundy le haya sobrepasado un poco el hecho de tener tantos sitios a los que mirar, pero su GM Jeff Bower está haciendo un gran trabajo cubriéndole las espaldas en las oficinas.

Por lo tanto, y sabiendo todo por lo que han pasado los Pistons durante estos ya tres años de la etapa Van Gundy, ¿en qué etapa de la reconstrucción nos encontramos, Stan? ¿Hemos llegado ya a Ítaca?

No es un sí rotundo, pero queda poco

Si algo de bueno tiene este equipo es que su base en la que construir es clara, tiene contrato por delante, potencial, juventud pero también experiencia. Andre Drummond afronta su sexta temporada en la NBA y solo tiene 24 años recién cumplidos. Hemos visto lo mejor y lo peor de su juego, y sabemos los porqués de su rendimiento:

Con un base amenazante que le libere del defensor y gente que abra la pista=bien. Con un base que no sea una amenaza en ataque y que tenga que ser él la primera opción ofensiva del equipo=mal.

Reggie Jackson ya tiene los 27 años y como quién dice, entre ser el suplente de Westbrook en Oklahoma y la lesión del año pasado que le lastró durante todo el año, parece que no le hayamos visto todavía. La esperanza reside en que el año que tuvo sano y con la plantilla sin lesiones importantes, lideró a los Pistons a los PlayOffs. 3 temporadas le quedan para demostrar que no está sobrepagado, cosa que yo no creo.

Tobias Harris es un joven corpulento que es una amenaza desde todas las posiciones de la pista. Te puede hacer un pick&roll, pick&pop o pararse a media distancia y lanzar de 5 metros. 25 años y dos mas de contrato para el que fuera el que el año pasado fue el máximo anotador de los Pistons en temporada regular y que este año debería aumentar su peso y responsabilidad en el equipo.

A estas tres piezas, optimizadas para jugar en su máximo esplendor en temporada, sumadle a Avery Bradley y un banquillo profundo que pueda darles descanso de manera efectiva. Los Pistons estarán en la fase final de su reconstrucción si consiguen liberar salarios altos y conseguir renovar a Bradley, dando así una garantía en la posición de escolta para los próximos años, convirtiéndose en un destino atractivo para los agentes libres y consiguiendo desarrollar a sus jóvenes, que suben fuertes. Suena idílico, pero no es misión imposible.

Andre Drummond detroit pistons
Andre Drummond debe dar el paso adelante. Nil Alemany (SB)

A ver, tampoco es que vayamos a disputar el título ni esta ni la próxima temporada

Si queremos ver lo que es capaz de hacer este equipo cuando juega bien, tomamos como referencia la temporada 2015/2016, que fue la que rompió la sequía de PlayOffs de la franquicia. E incluso en ella, sufrimos para colarnos en la octava plaza de los PlayOffs en un año en el que Washington y Milwaukee no entraron en la postemporada, cosa que deberían hacer este año. La pregunta es: ¿Han mejorado tanto los Pistons en estos dos años? Si miramos la plantilla, desde luego. Nuestro banquillo lo copaban Steve Blake, Jodie Meeks (cuando no estaba lesionado), un rookie Stanley Johnson, Anthony Tolliver y Aron Baynes. De eso hemos pasado a Ish Smith, Langston Galloway, Henry Ellenson, Jon Leuer y Boban Marjanovic, con Luke Kennard y Eric Moreland de refuerzos. No son nombres que hagan abrir los ojos al público generalista, pero si que dan una cierta estabilidad y dosis de calidad y proyección a la segunda unidad.

Además, está claro que los Pistons se tendrán que mover durante esta temporada. Avery Bradley no se va a renovar solo, y el margen salarial de los Pistons es muy limitado como para poder competir con el resto de equipos por el mejor defensor perimetral de la liga que encima es agente libre sin restricciones. Estará por ver entonces el traspaso que hacen los Pistons, si sale satisfactorio o no, y si es suficiente para poder renovar al escolta con dinero y buena imagen en la pista. Si no lo consiguen, los nombres mas boyantes en la posición de escolta del próximo son JJ Reddick y KCP, que ya no hace tanta ilusión pudiendo tener a Bradley.

Esto se va a estancar y me paso al polo sobre elefantes

No queremos ser Toby Flenderson durante mas tiempo. No queremos presentarnos cada día a la oficina y que los peces gordos de la liga nos recluyan en nuestra esquina, donde rememoramos buenos tiempos y pensamos en lo que les haremos cuando las tornas se giren en nuestro favor. Y para ellos debemos esquivar todos los peligros que nos pueden acechar durante este año. Lo primero pasa por la pista. El año pasado el equipo jugó básicamente, a nada. El cambio de base titular constante mareó a la plantilla, y no se definió un estilo concreto. Y este año si que nos jugamos algo. Este año es el penúltimo de contrato de Van Gundy, y Bradley debe ver que aquí hay futuro y que no malgastará sus mejores años en un equipo que no le aportará nada.

Andre Drummond y Reggie Jackson deben demostrar que son la base del equipo, y que los rumores de traspaso del año pasado fueron flor de un día que no se van a repetir. Los Pistons deben también moverse de manera inteligente en las oficinas. Van Gundy siempre ha demostrado un gran ojo para los traspasos, y de momento, no podemos decir que haya perdido ningún intercambio. Renovar a Bradley es primordial, al igual que el desarrollo de los jóvenes. Stanley Johnson tiene que hacer valer su octava elección en el draft y desarrollar su juego y su técnica con el balón en las manos. Ellenson debe empezar a tener minutos regulares en pista, y Kennard no debería ser el nuevo Hilliard, que pasa su temporada entre el banquillo de los Pistons y la D-League. ¿Qué hacer para no caer de nuevo en el pozo de las desgracias? Buen juego en pista, buenas decisiones en las oficinas y desarrollo de los jóvenes.