lebron james cleveland cavaliers
Erik Drost (CC)

Los Cleveland Cavaliers se impusieron con facilidad a los Boston Celtics en el primer partido de la final de conferencia del este por 117-104. Los Cavs no dieron ninguna posibilidad a los orgullos verdes y nunca dejaron que se pudieran enganchar a un partido, que los de Ohio dominaron de principio a fin.

Esta podría ser la visión del público en general, pero no de LeBron James, la estrella de los Cavs no se conforma con el juego de su equipo y así lo hizo saber con sus palabras.

“Ni siquiera creo que jugáramos tan bien esta noche”.

Es cierto que algunas piezas no funcionaron a la perfección, como pudo ser Kyrie Irving, errado en el tiro toda la noche, con malos porcentajes y solo 11 puntos o Kyle Korver un especialista en el tiro que erró cinco de sus seis intentos desde la línea de tres. Y es este seguramente el aspecto que más le preocupa al “rey“, ya que los tiros de tres han sido una de las grandes armas de la franquicia de Ohio durante esta temporada y en el primer partido de la final solo pudieron anotar un 35,5 % de sus lanzamientos desde más allá del arco.

La defensa de Boston ayudó a que estos bajos porcentajes de tres no fueran un lastre en el juego de los Cavs, gracias a una pobre defensa de su pintura que facilitó el gran partido realizado por Kevin Love y Tristan Thompson.

Es cierto que siempre hay aspectos a mejorar en un equipo, pero los Cavaliers solventaron su primer partido con solvencia, sobre todo teniendo en cuenta su largo período de inactividad. La crítica de la estrella de Akron, más parece un toque de atención a sus compañeros para que no se relajen, ya que llevan un 9-0 en estos playoffs, que una auténtica critica al juego de su equipo.