Carlos Calvillo (SB)

La final de la Eurocup contada desde dentro

Sensaciones de la experiencia vivida

El Unicaja fue justo vencedor / Carlos Calvillo (SB)

La oportunidad de vivir la final de la Eurocup en directo es realmente alucinante, no es algo que se pueda disfrutar todos los años y mucho menos en la ciudad en la que uno reside. Es por ello que el miércoles 5 de abril de 2017 fue un día inolvidable.

La jornada personal comenzó desde bien temprano, debido a que Onda Cero nos invitó a los alumnos de la Universidad CEU Cardenal Herrera (donde estudio) a ver su programa de Más de Uno en directo desde l’Oceanogràfic. De modo que a las 7:30 ya estábamos en el auditorio Mar Rojo para poder aprender el trabajo que hay detrás de un programa matinal de prestigio en directo. Allí estuve hasta el mediodía, momento en el que puse rumbo a la facultad para comer y posteriormente colaborar en el programa radiofónico de Radio CEU. Más tarde tuve una clase antes de partir hacia la Fonteta.

Llegué al pabellón aproximadamente a falta de 1h45’ para comenzar el encuentro. El protocolo de acceso a prensa fue mucho más estricto que en todos los anteriores partidos de esta competición, puesto que había un título en juego. Las butacas de redactores estaban asignadas antes de que llegáramos, cada uno teníamos un lugar reservado para presenciar la gran final. La cabina de prensa escrita estaba completa, con periodistas acostumbrados a cubrir a ambos equipos y otros de ACB o Eurocup.

Yo estaba realmente tranquilo. Era mi primera final europea y quería disfrutarla al máximo sin importar el resultado. El hecho de haber sido árbitro durante seis temporadas me ayudó a ser imparcial a la hora de disfrutar del deporte. Creo que es algo fundamental para cualquier persona que quiera tomarse con calma este tipo de partidos.

El Valencia Basket preparó a conciencia todo el prepartido con numerosas actividades para los aficionados:

  • 18:30 Quedada previa de afición
  • 19:30 Apertura de puertas
  • 20:10 Salida a pista de los equipos
  • 20:23 Presentación
  • 20:27 Tifo Senyera
  • 20:29 Mascletà Taronja (Globotà)

La presentación de los jugadores fue de las mejores que recuerdo. El trabajo de marketing que hay detrás es increíble. La creatividad que tiene el club es admirable y este tipo de actividades están causando un gran impacto entre los seguidores. Gracias a ellas están ayudando a fomentar el buen ambiente entre el equipo y la grada.

El encuentro comenzó con mucho nerviosismo por parte de ambos conjuntos, pero el Unicaja era el que mandaba en el electrónico hasta que cuatro triples (dos de Sastre y dos de Dubi) le dieron la vuelta. Esos momentos se vivieron con variedad de opiniones entre la prensa. Poco después llegaría un apagón de ideas ofensivas que aprovecharon los taronjas para marcharse. “Ya está decidido”, dijo un periodista malagueño a dos minutos para llegar al descanso. No confiaba en que el bloque que vestía de verde pudiera remontar. Sin embargo, todo cambió durante este tiempo porque se produjo un ajuste considerable del resultado, situando el 33-30 al final de la primera parte.

Llegó el tiempo de descanso y los aficionados aprovecharon para tomarse el esperado bocadillo de la noche. La cena de sobaquillo ya es un clásico en los encuentros de Eurocup. Todo un lujo para preparar las gargantas de cara a la trepidante segunda parte que nos esperaba.

A continuación os voy a desglosar tres detalles que marcaron el devenir de los 20 minutos restantes:

Descalificante a Alen Omic

Alen Omic se marchaba al vestuario tras ser descalificado / Carlos Calvillo (SB)

Esta acción trajo mucho revuelo debido a que si no llega a ser por el bosnio podría haber tenido lugar una desastrosa pelea. Hay que agradecerle que evitase una trifulca innecesaria entre Nemanja Nedovic y Rafa Martínez, dos jugadores que pese a compartir vestuario en el pasado no supieron comportarse sobre la cancha. Uno se enfrentaba a sus ex compañeros, mientras que el otro en unos años tendrá su camiseta colgada del techo del pabellón y debe de saber que es una leyenda, por tanto, debe comportarse como tal. Ambos mostraron una nefasta actitud en la segunda mitad que no está acorde con el estatus profesional.

En cuanto a la descalificación de Omic solo puedo decir que se ciñeron al reglamento y en ese sentido no se puede criticar la decisión. El pívot de Tuzla mostró su lado más deportivo en el tercer partido. El único problema arbitral que vi en todo el partido fue no sancionar de la manera correcta el mal comportamiento de Nedovic y Rafa.

Sexto jugador

La afición estuvo muy metida en el encuentro una vez más. En este sentido han dado un paso al frente con respecto a otras temporadas. La Caldera Taronja ha hecho su labor. Por otro lado he de decir que me parece lamentable que se cantase “Dubi, Dubi” cuando Alberto Díaz recibió el MVP. Bajo mi punto de vista es un gesto muy poco deportivo, al igual que los silbidos a Omic cuando regresó al parquet para recoger el trofeo junto a sus compañeros.

Ni el mejor director de cine hubiera previsto este guion tan trágico para el Valencia Basket. La derrota en casa supuso un duro varapalo para la afición. Pese a ello muchos se quedaron a aplaudir a los jugadores tras el partido.

Mentalidad

Rostro serio de Romain Sato tras la derrota / Carlos Calvillo (SB)

La gran diferencia que ejemplifica lo que fue la final es que el Unicaja se aplicó en su filosofía el lema de la Cultura del Esfuerzo, mientras que el Valencia Basket solo quiso lucirlo en su camiseta. Por ello creo que el Unicaja fue justo vencedor. Supo jugar sus cartas en todo momento y dominar un último cuarto en el cual comenzó perdiendo por 11. Tampoco contó con pívots, sino que fue Carlos Suárez el que tuvo que ejercer este rol. Impresionante.

Hay que felicitar a Joan Plaza y a todo su equipo por el empeño que les ha llevado a alcanzar la gloria sin ser favoritos en ningún momento de la eliminatoria. Me alegro de que el club decidiese apostar por el técnico catalán en su día y que no haya dejado de confiar en él. Gran acierto por su parte. Recompensa merecida.