Por | Twitter: @MarioSMansilla | 20 marzo, 2017
Isaiah Thomas Boston Celtics
Isaiah Thomas anotando para los Celtics en el Verizon Centre ante John Wall. Keith Allison (CC)

Comencemos por el inicio, valga la redundancia. Este artículo supone mi estreno oficial como redactor de El Despacho a pesar de estar más de dos temporadas como miembro de apoyo y “topo” en la redacción.  Y para estrenarme voy a hablar de nuestro actual All-Star, mejor jugador, más importante y, vamos a decirlo bien alto, candidato al MVP, Isaiah Thomas. Cómo no, los aficionados de los Boston Celtics estarán de mí lado, sin embargo otros pobres ciegos no verán que Thomas es, a día de hoy, uno de los tres mejores jugadores de la mejor liga del mundo.

Y es que… ¿nadie ha pensado en lo complicado que es jugar en la mejor liga del mundo sin estar a la altura? Físicamente hablando, obviamente. Sin embargo, muchos olvidan que esto del baloncesto no es sólo físico. Es también física. La física que permita calcular la trayectoria de tiro horizontal perfecta para enchufar tiro tras tiro mientras te defiende un jugador, como mínimo, 10 centímetros más alto. Está claro que la estatura siempre ha jugado en contra del base de los Boston Celtics y sin embargo es el anotador más prolífico de la historia de la NBA por debajo del 1.80 m. Para encontrar un símil con la hazaña que está haciendo nuestro protagonista hay que remontarse a otro jugador de escasa estatura, un escolta en cuerpo de base (y gracias) y anotador que dominó la NBA de principios de siglo XXI. Allen Iverson.

Allen Iverson vs Isaiah Thomas

Estos dos jugadores no tienen mucho en común. La carrera de Iverson fue un triunfo constante desde el High School y se materializó por primera vez en la noche del Draft, siendo el primer nº 1 de la historia de la NBA por debajo del 1.90. Como sinopsis, logró 1 MVP, 11 All-Stars, 2 MVP de All-Star, 7 All-NBA y una presencia en Las Finales, llevando al David del Este a enfrentarse al Goliat del Oeste, los Lakers de O’Neal, Bryant y Jackson.

Por otra parte, la carrera de Isaiah Thomas no ha sido para nada así de sencilla. Toda una vida luchando contra la genética, contra Mendel, contra la física, contra Newton y contra rivales mucho más altos. Desde Washington llegó a la NBA como el último del Draft del 2011 tras tres años universitarios. Ya en la NBA ha ido mejorando año a año y, a día de hoy, entrando en sus años “prime”, parece haber tocado la primera parte de un techo que se espera aún mucho más alto. Y es que este aún joven anotador de 27 años se ha establecido como “The King in the Fourth” un anotador todoterreno que ha sembrado mil y unas pesadillas en sus rivales. Todo ello, recordemos, desde el 1.75.


Es por esto que, a priori, las vidas de estos dos jugadores no parecen estar muy encaminadas a parecerse. Uno brilló desde el inicio mientras que el otro tuvo que sacar a relucir cada una de sus supuestas imperfecciones. ¿Para qué? Para llegar al mismo sitio amigos míos. ¿Cómo es eso posible? Dejemos que los datos hablen por sí mismos:

  • Isaiah Thomas: 64 partidos. 34.1 minutos. 29.2 puntos, 2.6 rebotes, 6.0 asistencias, 0.9 robos, 2.7 pérdidas. 46.2% TC, 38.3% T3, 91.1% TL. 
  • Allen Iverson: 82 partidos, 42.5 minutos. 27.6 puntos, 4.2 rebotes, 5.5 asistencias, 2.7 robos, 3.5 pérdidas. 41.4% TC, 27.7% T3, 77.4% TL.

Estas estadísticas son de la temporada 2016/17 para Thomas y 2002/03 para Iverson, la temporada en la que cumplieron 28 años. Sin contextualizamos un poco más, vemos que Thomas está en su 7ª temporada, la tercera promediando más de 20 puntos por partido y mejorando en porcentajes de tiro de una manera que asusta. Por su parte, Iverson estaba en su 8ª temporada como profesional, todas ellas por encima de los 22 puntos por noche y con 2 temporadas previas por encima de los 30 puntos por noche.

allen iverson
Allen Iverson, un legado histórico en la cancha de los Sixers. Kevin Burkett (CC)

En guarismos defensivos, Iverson supera claramente a Thomas a primera vista, con más rebotes defensivos y robos por noche. Sin embargo, en lo que eficiencia de cara al aro procede, el anotador de los Boston Celtics tiene ganada la partida, con porcentajes muy superiores al ex-NBA siendo este un dato muy representativo. Además, los minutos por partido también arrojan más hierro al asunto. Y es que el de Celtics juega hasta 8 minutos menos por noche, lo que le permitiría, sin duda, llegar a superar la treintenta de puntos por encuentro.

¿The Answer II o The King in the Fourth?

¿Qué significa todo esto? ¿Acaso estoy diciendo que es Isaiah Thomas mejor jugador que Allen Iverson? . No. De sobra es conocido el nivel que alcanzó Iverson, llevando a sus Sixers de 2001 a límites inesperados, llegando a silenciar el Stamples Centre. Qué imagen más bonita, ¿verdad? Es por eso que, probablemente, se tomase las dos temporadas siguientes a modo de resaca post-cuasitriunfal, preparándose para lo que sería su nuevo intento, en los PlayOffs de 2003. Pero lo que yo venía a poner de manifiesto con este artículo es la tremenda temporada de Thomas que, a ratos, muchos ratos, está siendo infravalorada.  ¿Sabéis cuantas temporadas promedió Kobe Bryant más de 29 puntos por partido? 3 veces en 20 temporadas. ¿Ray Allen o Paul Pierce? Ninguna. Sí, las comparaciones son odiosas. Pero son necesarias para entender la dimensión de la temporada de Isaiah Thomas. Es historia. Mejor dicho, Historia. Si el mundo fuera justo, Thomas merecería estar en el 1st All-NBA y, por qué no, ser estar en la lucha del MVP.

Es importante que no olvidemos este dato. Allen Iverson fue nº1 del Draft de 1997. Isaiah Thomas fue nº 60 del Draft del 2011. ¿Vidas paralelas? No, mejor dicho vidas perpendiculares que se han juntado a los 27 años.