Detroit Pistons
Los Detroit Pistons se encuentran en un punto de no retorno en la presente temporada. Fuente: Kevin Ward (CC)

Los Detroit Pistons siempre han sido una franquicia de extremos, o  bien se han encontrado en rachas de mucho éxito o bien han pasado por etapas plagadas de fracasos y decepciones. Claro ejemplo de esta historia de claroscuros es la última década, en la que se pasó de llegar anualmente a las Finales de Conferencia Este, a estar en lo más hondo de las clasificaciones. Tras la llegada de Van Gundy, el equipo parecía estar en una inevitable escala ascendente, pero los resultados no están saliendo por ahora, aunque puede que no esté todo perdido en este preciso momento.

A mediados de la temporada pasada, un servidor analizó en otro artículo lo bien que Stan Van Gundy lo había estado haciendo desde que pisó las oficinas de los Detroit Pistons, empezando por la adquisición tanto de Reggie Jackson como la de Marcus Morris, acompañado de unos cuantos etcéteras, que incluyen a Tobias Harris. En el apartado plenamente deportivo, los Detroit Pistons acompañaron el buen trabajo en las oficinas la temporada pasada, y con un equipo limitado tanto por su segunda unidad como por su falta de defensa, hizo un carrerón hasta llegar al octavo puesto de conferencia al finalizar la temporada regular. Desgraciadamente, tuvieron que enfrentarse a los Cleveland Cavaliers en primera ronda y fueron barridos 4-0, pero opusieron mucha más resistencia de lo que habría cabido esperar.

Tras una temporada de libro, tanto prensa como aficionados esperaban que los Detroit confirmara las buenas vibraciones que dejaron antes de ser eliminados por los Cleveland Cavaliers, y todas las casas de apuestas y predicciones de la ESPN les adelantaba un crecimiento exponencial, tendiendo a ser ubicados en el 4º puesto del Este, pero este camino de rosas se vio truncado por la lesión de Reggie Jackson a escasas semanas de que comenzara la competición. Sin Reggie, los Detroit Pistons consiguieron de algún modo encontrar un rumbo estable de juego, y un balance de victorias decente para lo que cabría esperar de unos Pistons carentes del, quizá, su mejor anotador de la plantilla. Sin él, los Detroit Pistons acabaron con un récord de 14-13, con un Ish Smith que además de repartir mucho juego, también conseguía completar buenas cifras anotadoras para lo que se le pedía. A diez días de la vuelta de Reggie, asi rendía Ishmael Smith:

Sin embargo, la vuelta de Reggie Jackson se convirtió más en una maldición que en una bendición. Volvió en un partido contra los Orlando Magic, que se saldó con una derrota, y en donde se empezaron a ver algunas de las carencias que su juego traía con respecto al de Ish Smith, pasando sobre todo en el reparto del balón, ya que el estilo de Reggie requiere una mayor concentración del balón en sus manos. Actualmente maneja unos 15,6 puntos por partido, y reparte unas 5,6 asistencias, pero es un hecho el que algunos de sus compañeros se han quejado de que desde su vuelta ya apenas tocan el balón, cosa que no sucedía con Ishmael, fricciones de un equipo que desde que Reggie volvió para jugar con el equipo ha encadenado 12 derrotas y sólo 6 victorias. Llegados a este momento de la temporada, ya es hasta inútil mantenerse en un limbo para lo que resta de temporada, por lo que a partir de ahora pueden suceder tres cosas (y una reflexión adicional) con respecto a lo que resta de temporada:

1. Nadie ha visto nada, seguimos yendo a por los playoffs

Es cierto que la situación en Detroit no es la mejor de la que podrían disponer de cara a llegar a un puesto de playoffs, y menos si quieren evitar enfrentarse a los Cleveland Cavaliers otra vez, pero todavía es posible salir del bache por el que han pasado a lo largo del mes de diciembre, y retomar el buen camino que se les auguraba a principios de temporada. Tienen el potencial, el talento, y ya supieron el año pasado cómo salir de una situación complicada en la que parecía que se les escapaban los playoffs, y un empujón en la recta final de temporada les aseguró el puesto por delante de unos Bulls con Pau Gasol, Derrick Rose y Jimmy Butler. Por tanto, no sería la primera vez que los de Michigan superan una posición adversa en su objetivo de sobrepasar el puesto noveno en la Conferencia Este.

2. Tenemos talento, pero queremos más y ahora.

Stan Van Gundy es el lobo del trade deadline, y ya no sería sorpresa si consigue sacarse otro traspaso de la nada y contratar al All-Star definitivo que necesitan los Pistons en su roster, dando a cambio algunas piezas o incluso Draft Picks. En el tiempo que lleva, Stan Van Gundy ha conseguido armar un equipo donde cada una de las piezas que lo compone podría tener un potencial valor de cara al mercado. Además, ya ha dejado caer que no podrán asumir las exigencias de Aron Baynes a la agencia libre, por tanto no sería mala opción intentar sacar algo de su marcha junto a otros elementos que puedan resultar útiles de cara al mercado, como el venido a menos Stanley Johnson, (por mucho dolor que produzca saber que no se ha aprovechado su potencial), a cambio de la pieza definitiva que necesitan los Pistons para imponer la dictadura del miedo tanto en el Palace como en las otras arenas de la liga.

3. Tenemos talento, pero podemos esperar a tener mucho más.

Personalmente, es la que descartaría si estuviese en la posición de los Detroit Pistons, ya que, como he dicho antes, los Pistons no están en una situación crítica, pero necesitan ganar ya. Si la racha de derrotas va a más, a lo mejor un movimiento sensato sería intentar optar por un buen puesto de cara al Drft de 2017, al que muchos anticipan como uno de los más cargados de talento de los últimos años, y dejar pasar tal oportunidad estando en las ‘lottery picks’ podría ser algo de lo que los futuros pistons se arrepentirían. Nuevamente, repito que jugarse una temporada a conseguir un buen puesto de Draft puede ser un movimiento de pocas miras, pero si siguen cuesta abajo y sin frenos, los de Detroit deben pensar al menos en sacar petróleo de este Draft.

4. ¡Se están sacando las cosas de contexto!

Es cierto, los chicos dirigidos por Stan Van Gundy ahora mismo no están teniendo la temporada de sus vidas, no acaban de encontrar el sistema de juego con el que se encuentran cómodos, e incluso ya ha habido cierto cruce de declaraciones del entrenador a jugadores (Y no sólo una vez).  Sin embargo, estamos ante una Conferencia Este muy débil, de Toronto para abajo los puestos tiemblan más que un flan, ya que a la mínima que pierdes cinco partidos en dos semanas ya estás lidiando con el octavo o noveno puesto, que es lo que les ha pasado a los de la Motown. Claro ejemplo son los Bulls, que comenzaron la temporada entre el tercer y el cuarto puesto, y ahora están a punto de darle la patada a Hoiberg, o los Knicks, que estaban ganando partidos y colocados en buena posición de cara a finalizar el año, pero que ahora se encuentran en el puesto 10. El este es un follón difícil de entender, pero si hay algo claro, es que Cleveland y Toronto estarán arriba, a lo mejor acompañados de los Celtics, y que Miami, Philadelphia y Brooklyn estarán abajo. El resto, se decidirá en el último mes de competición.